Para exhibir unos
ojos hermosos no basta con maquillarlos.
Ellos requieren un cuidado particular para mantener su belleza.
Los ojos son los espejos del alma. El lenguaje de los ojos es el más elocuente y
sincero con el cual podemos contar indefinidamente, no se necesita poseer unos
ojos particularmente especiales para expresar algo que va más allá de las
palabras; el órgano de la vista recoge el mensaje que emana del mismo cuerpo
o la psiquis y lo transmite sin ninguna restricción,
así lo queramos voluntariamente o no, porque del aspecto, el esplendor y el
color de los ojos se puede descubrir si una persona está bien, o se siente mal;
si es feliz o si está aburrida; si está cansada, si durmió mucho o muy poco… en
fin, ¡los ojos nunca mienten!
Incluso el órgano de la vista hace las veces de
diagnosticador que advierte sobre el estado de salud del cuerpo. El iris – sección coloreada alrededor de la
pupila – tiene conexión directa con el cerebro y muchos de los órganos del
cuerpo poseen su “terminal” en esta parte del ojo, por lo cual ha sido un
recurso para descubrir muchas enfermedades que apenas se encuentran en una
etapa incipiente. Aunque la iriodología
es una ciencia que apenas comienza a conocerse, ya se perfila como una técnica
de diagnóstico muy precisa.
